18.10.10

El amor

La primera vez que por fin dormí sola, las cosas comenzaron bien. Robert me cedió el tocadiscos y escuché a Piaf y escribí, pero pronto descubrí que no podía conciliar el sueño. Pasara lo que pasase, estábamos habituados a dormir abrazados. En torno a las tres de la madrugada, me envolví en la sábana de muselina y llamé a la puerta de Robert con suavidad. Él la abrió al instante.
-Patti -dijo-, ¿por qué has tardado tanto?

Patti Smith, "Éramos unos niños"