1.4.10

Cómo te compra un camarero

Ayer llegué temprano al restaurante, así que me puse a dibujar el mantel de papel con el lápiz que te dan para marcar tu pedido en el talonario que oficia de carta. Como el lápiz no era muy bueno, al rato le gasté la punta. Trataba yo de solucionarlo con las uñas cuando el camarero se acercó con otro lápiz en su mano, me lo dió y me dijo con una amplia sonrisa: tomá, este es 2B.

¡Me mató!

1 comentario:

Funes dijo...

genial el "camarero"