12.4.08

1, 2, ultraviolento

Todo un personaje, el Señor Nakata. Resulta que estuvo vomitando toda la semana así que, después de cambiarle la comida para descartar que fuera una reacción producto de sus almuerzos, lo llevé al veterinario a ver qué tal.
En realidad primero fui sola. Decidí investigar la zona, y caminé dos cuadras a ver si la veterinaria que encontré por Internet efectivamente quedaba cerca de mi casa y, además, si estaba abierta un sábado a la tarde. Me atendió una mujer muy amable, le expliqué la situación y me dijo que lo llevara cuando quisiera, "así nomás traelo, en un bolsito deportivo", me aconsejó.

Eso hice. Primero agarré un bolso rojo tipo cartera que hace tiempo no uso, pero me di cuenta que Nakata ya creció bastante y apenas podría moverse ahí dentro. Así que agarré un bolso enorme de la selección argentina que me mandó de regalo YPF, y sólo uso cuando me voy de vacaciones y esas cuestiones que ameritan transportar muchas mudas. Apenas lo metí adentro empezó a aullar. Salí a la calle fingiendo tranquilidad, pero Nakata empezó a revolcarse para intentar salir, al tiempo que pegaba unos aullidos dignos de niño maltratado. Yo pretendía simular que no pasaba nada. "Sólo soy una chica caminando con un bolso", era la idea a transmitir, pero el bolso tenía vida propia, salían chillidos desde su interior y se movía como con un ataque de epilepsia.


De todos modos logré llegar a la veterinaria. Como tenían un perro tuve que pasar rápido a la sala de consultas, en donde abrí el bolso y lo dejé en libertad. Allí la veterinaria tuvo que pedir que apagaran un secador de pelo para perros, porque mi gato se ponía nervioso. La doctora lo revisó: le puso el estetoscopio en la barriga y le miró las pupilas. Me preguntó qué comida le daba y otros detalles de su vida. Yo aproveché para agregar que, si bien jamás había tenido un gato -motivo por el cual podía estar pecando de ignorante-, me parecía que éste era demasiado violento. Sin embargo, la veterinaria parecía de lo más contenta:


-¡¿Se agazapa y te salta para atacarte?! ¡Qué divino! No, no es de cachorro... es su personalidad, lo va a seguir haciendo... Es un gato nervioso. ¡Ay, pero mirá qué agresivo! ¡Y qué largo que es! ¡Precioso!


Además, agregó que tenía la panza llena de gases y que era "un gato exigente"; por eso, debía yo cambiarle la comida, para que dejara de vomitar, porque es un gato exigente, sí, que no puede comer cualquier cosa, y quiere Alimento Para Gatos Exigentes con Estómago Sensible, exactamente así dice el paquete, 43 pesos la bolsa, le va a encantar.


Aproveché para pedirle que le diera un desparacitante con gusto a pollo que no le gustó nada y salí del veterinario con unas ratitas de juguete, una bolsita de alimento (más pequeña, de 13 pesos), un imán del local por cualquier emergencia y el bolso vivo.
Cuando llegué a casa lo dejé de nuevo en libertad y lo acaricié felicitándolo por lo bien que se había portado. Le serví su comida nueva, le cambié el agua y las piedritas sanitarias y lo miré con amor.


Él también me ama. Cuando entro a ducharme me espera acostado en el piso delante de la puerta del baño, y cuando llego a casa me espera para que lo acaricie (dice mi hermana que se pone detrás de la puerta también, mirando hacia la calle, unos minutos antes de que yo llegue). Hoy a la mañana lo dejé entrar a mi cuarto y se acomodó en mi regazo. Ronroneaba con los ojos cerrados, muerto de placer, y estiraba sus patitas alrededor de mi cuello. Pero claro, al rato se cansó de la tranquilidad, se agazapó (se esconde y piensa que no lo veo), midió su presa (yo) desde la clandestinidad y saltó a atacarme. Post data: casi me saca un ojo.
Es un gato sensible y exigente el Señor Nakata. Es un gato violento.

7 comentarios:

Danilo dijo...

jaja que bueno!!

(nunca pude hacer que mis gatos jueguen :( )

Anónimo dijo...

beautifully written

Julia dijo...

uyy es terrible nakata! la vez q te fuiste al chino y yo me quedé en tu cuarto tomando fernet, pensé q me iba a comer. yo miraba su boca y sentía q me decía "andate vos, q venga ceso" y yo me desplacé hasta el comedor, lo más lejos q pude de su cuerpo. pensé q iba a comerme. estaba muy nerviosa mirandolo todo el tiempo y tambien miraba la puerta, a ver cuando venías vos. buen, hoy, me quedé dormida!!! me tomé una cerveza en el almuerzo, puse los simpsons e hice la gran homero. el sabado q viene será Luca pues. besos seee!!

alejo dijo...

increible luca. 10 veces mejor con control jajaja.

si un gato me hace eso mientras tomo fernet, le saco la cabeza como ozzy osbourne.

alejo dijo...

10 veces mejor QUE control.

ganesha dijo...

hey! mis gatos son los hermanos no reconocidos del sr. nakata.

http://eldesapegonoesdesamor.blogspot.com/2008/04/loves-of-my-life_14.html

lowfirocker dijo...

Jajjajaj, un capo, Nakata.
Mi gata es lo contrario, una seda. In capaz de atacar a nadie. Si hasta una vez vio una paloma y se asustó!